Y por fin llego ese día
donde, después de tanto dolor, después de tanta pena contenida, de estar harta
del mundo, de querer desaparecer, donde solo buscabas meterte en una cueva donde
no hubiera dolor, ni pena, ni lagrimas…
Llega ese día que sin
saber por qué te sientes feliz…VIVA.
Te vuelves a ver como la
muchacha que eras antes rodeada de felicidad, de amor hacia ella misma en un
mundo donde antes solo había destrucción y dolor.
No sabes porque pero te
sientes viva como si hubieras vuelto a nacer, como si los malos años se
hubieran borrado de tu memoria, vuelves a ser TU, la auténtica TU, sin
preocupaciones, sin tristeza, sin quebraderos de cabeza, antes cosas absurdas.
Que se levanta con una
sonrisa y ya nadie se la consigue borrar…
Porque es feliz consigo
misma porque le da igual tanta porquería, porque ya no le duelen las puñaladas,
ni los tortazos porque solo mira hacia delante pensando en ella, y aunque suene
egoísta es lo que realmente la da vida…
Esta feliz… Mejor dicho
es feliz, solo tienes que mirarla a los ojos y veras que, sin necesidad de nadie, por ella misma ha conseguido acabar con los
demonios que la atormentaban, con los malos recuerdos que la encadenaban, para
llegar a un estado donde todo es posible, donde ha conseguido hacer lo que
quiera sin después estar días. Y días… atormentándose y culpándose por ello.
Ya no hay demonios, ya no
hay dolo, ya no hay tristeza y ahora solo hay…
Felicidad…
Alegría…
Amor…
Y todo ello gracias a sí
misma, a su fortaleza, a sus ganas de vivir y de poder superar a todos aquellos
que nunca han creído en ella, porque ahora tiene un sueño y lo va a cumplir.
