Te invade la tristeza, cuando notas que ya nada es como antes, que tú has dejado de ser tu, y que sabes que no vas a volver, que a cada día que pasa te encierras más en ti misma y te alejas de tu mundo…
Nada te ayuda y no consigues que las cosas sean aunque sea mínimamente como las recuerdas o como te gustaría que fueran…
Te encierras en el olvido, escondes tu verdadero destino, tus verdaderas palabras, tus verdaderos gritos….
Porque chillarías al mundo tantas cosas, y lo único que transmites son susurros de ayuda..
No sabes ya en quien confiar, si ni siquiera confías en ti misma… llega un momento que no sabes no con quien hablar, notas que todo el mundo está en tu contra que todos te van a fallar y solo esperas con un mínimo de esperanza, que en tu camino, al final de cada calle de las que tienes que recorrer no este esa persona que esperas con un cuchillo para que cuando tu pases por allí se abalance a tu espalda y lo clave con fuerza…..
Destrozándote por dentro….arruinándote por fuera…..
Solo sientes ese dolor en el pecho que no te deja ver a la gente… o tal vez es que son ellos que se esconden de ti…..
Y qué hacer con esta desesperación.
Qué hacer cuando ya no crees en nadie… Cuando las sombras lo único que hacen es decirte verdades…
Te preguntaras… ¿Y si confió un poco más? y tú misma te respondes ¿y si me vuelven a apuñalar?
Ya son demasiadas ya creo que no hay hueco en la espalda para más cuchillos por pequeños que sean, y siento como poco a poco me desangro, en silencio.. sin que nadie se dé cuenta… dentro de mi propio silencio dejando un reguero de sangre que nadie ve… y que los pocos que lo perciben no se dignan ayudar… O tal vez no puedan porque no hay remedio y solo queda esperar que llegue el fin….
Y te ves acabando en la máxima soledad, donde ya no tendrás preocupaciones, ni desengaños, ni más temores…o… eso creo….